Suena una canción de Erik Satie
y la almohada huele a lavanda


Danzamos a merced del porvenir sin frenos
Tangibles, absolutamente tangibles el uno para el otro
nuestros cuerpos danzan en trance


Contrarios a lo inefable
descubrimos geografías


Me dices «Voy a necesitar otro cuerpo para albergar tanto deseo»
y yo tiemblo a tu lado al terminar


Atrezzo de una victoria, esta cama de hotel es testigo

Publicado por alsi9

vanne9@yahoo.com

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